← Volver

Texto de Claudia Conde G

LA MUJER DEL MAR

La primavera empezaba a perfumar los Jardines en un pequeño y tranquilo pueblo donde florecían las verdes montañas, habían hermosos animales, grandes mares de agua cristalina, y un maravilloso cielo azul, en donde volaban y cantaban las aves.

Cerca de ahí en una choza con paredes de caña, adobe y techo de palma vivía una joven llamada Atabey, era conocida y querida por todos por su humildad, sencillez y belleza pero sobre todo por su gran corazón, los niños del pueblo la admiraban y los ancianos la elogiaban por su buen comportamiento y don de ayudar a todos; siempre se le veía feliz cantando y con una enorme sonrisa radiante para saludar a todos mientras caminaba por los senderos del pueblo, su familia no era rica pero eran trabajadores y muy unidos y eso era suficiente para que fueran felices, todo el pueblo por ser pequeño se ayudaban y se trataban como una gran familia, seguían antiguas tradiciones transmitidas de generación en generación, una de estas tradiciones era el festival anual para honrar las bondades del mar, todos esperaban con emoción dicha celebración por su alegría, derroche de folclor, música, bailes, rica y típica comida.

Atabey tenía una amiga llamada Coral quien no se alegraba por ella y que envidiaba la popularidad y el cariño que la gente le tenía, pero sobre todo el cariño de Nahir un joven del pueblo, y aunque el y Atabey solo tenían una enorme amistad desde que eran niños, Coral no soportaba la atención y muestras de afecto que ellos se tenían.

Atabey siempre fue bondadosa y cariñosa con Coral pero esta solo fingía ser su amiga y su envidia cada dia crecía más .

Cierto día llego al pueblo el mensajero de la familia Duncan una de las familias más acomodadas de la región fue a buscar a alguna joven que fuera la dama de compañía de la pequeña hija de la familia, al preguntar a varios pobladores quién era la joven más honesta de la región para poder ocupar ese puesto todos coincidieron con la misma persona y esta era Atabey. Acordaron que regresaría por ella en la siguiente luna nueva para llevarla a la casa de dicha familia, la noticia no tardó en saberse en todo el pueblo y todos se pusieron felices pues era una suerte ocupar dicho lugar ya que la familia Duncan era conocida por ser buenos y generosos además de que era bien sabido que pagaban muy bien, y por supuesto que Coral no tardó en enterarse por lo que llena de coraje y odio empezó a planear una forma de deshacerse de ella para poder tomar su lugar y tener todo lo que Atabey tenía,
-Por qué? por que siempre ella por que yo no? por qué no a mi? ella va a poder disfrutar de todos los lujos de esa casa y yo no, tendrá de amiga a la hija de la familia y yo no, podra comer cosas ricas y yo no, podra ponerse ropa linda y yo no, pero sobre todo podrá estar taaaaaan cerca del joven hijo de la familia y èl es taaaan guapo y….yo…. no estaré cerca de el!!! No, no es justo, ella no se lo merece tanto como yo,seguramente èl se fijará en ella por que es bonita la muy estúpida ¡aishh!, pero yo soy mucho mejor y mas linda que ella, ¿y si yo estuviera en su lugar?seguramente èl se fijará en mi, tengo que ser yo la que esté en ese lugar.

Con el paso de los días ella perfeccionó su plan, así que la mañana del dìa del festival mientras Coral se dirigía a su casa, su “amiga” le salió al encuentro y le dijo emocionada y con una fingida sonrisa,
- Hoy por fin es es el festival del pueblo,
- Sì, que emoción por fin, no veo la hora de probar toda esa rica comida y de bailar toda la noche!
- Obvio pasaré por ti para que vayamos juntas ¿no?

Atabey puso cara de desconcierto y dudo pues planeaba ir con Nahir, Coral aunque suponía que ella iría con Nahir no pensaba permitir que fuera con alguien que no fuera ella pues arruinaría sus terribles planes.
- No me digas que vas a ir con alguien màs, yo estuve esperando este dia para ir juntas y sería injusto que me desprecies, ya que mañana te irás a la casa de los Duncan y no nos veremos en un buen tiempo,
- No, no, claro que no….Bueno a decir verdad pensaba ir con Nahir pero no importa iremos tu y yo juntas, las amigas son las amigas y bueno tal vez allí nos encontremos con Nahir y podamos convivir los tres,

- ¡Mmmm bueno pero solo un ratito con él eh! No pienso compartirte con nadie mas,ya veraz que la pasaremos bien y será muy divertido!

Atabey fue a preparar su maleta para dejarla lista y a arreglarse para ir por la noche al festival, su madre la observaba dudosa,

- Hija tu y tus hermanos son lo que mas quiero en este mundo y te extrañare mucho pero se que ir a la casa de los Duncan será una gran oportunidad para ti, para que tengas un mejor futuro,
-Yo también los extrañare mucho y te prometo que voy a ayudarlos para que mis hermanos también tengan mejores oportunidades.

Se abrazaron y su madre le advirtió,
-Tambien te quiero decir otra cosa, esa amiga tuya nunca me ha gustado, no me da confianza siempre te lo he dicho y no me haces caso, solo quiero que tengas cuidado recuerda que no todos los que te sonríen son tus amigos, lo bueno es que no la verás en un buen tiempo
-¡Ay mamá! no, no te preocupes no pasa nada, creo que solo le tienes mala voluntad ella es muy amable.

Llegada la noche Coral paso a recoger a Atabey a su casa como si quisiera asegurarse que nadie más pasaría por ella, al llegar la vio con un lindo vestido sencillo color rosa bordado por ella misma con bordados típicos de la región y que a su vez se ajustaba muy bien a ella, y con un listón rosa discreto que formaba un moño atando su cabello en una simpática cola, no pudo evitar sentir envidia por lo bonita que lucía aunque no pudo disimular su disgusto sabía que tenía que disimular.

Se dirigieron directamente al festival, al llegar Atabey se sintió emocionada y quedó maravillada de ver lo animada y colorida que era la celebración, con el inmenso mar de fondo, los puestos inundaban el ambiente con olor a comida y fruta de la región, dulces, artesanías y los músicos tocaban sus acordes mientras la gente bailaba muy feliz y animada, a lo lejos alcanzo a ver a Nahir y el la vio también y se acercó a ella con una enorme sonrisa, ella sintió que su corazón estallaba de la emoción,
- Atabey tenemos que bailar me lo debes
- Claro me encantaría

Coral solo la miro fingiendo una leve sonrisa, con un sentimiento de ira y celos los vio bailar y reír sin apartar un solo instante la vista de ellos, mientras se preparaba para lo que tenía reservado para ella.

Después de un largo rato Atabey se dio cuenta que el festejo terminaba y la gente ya casi se había terminado de ir y vio que era demasiado tarde, preocupada le dijo a Coral que tenían que irse, de camino Coral con mirada de satisfacción y saboreando que su plan estaba por cumplirse, le dijo que se fueran por un atajo uno que sabían era riesgoso pero era necesario para poder llegar más rápido, debían subirse a un barco para irse por el mar, Atabey sintió miedo pero era tan tarde y no quería que sus padres la regañaràn que se decidió a que se fueran por ese lugar. En el lugar donde estaba el embarcadero había varios puentes derrumbados por lo caudaloso y creciente del agua pero se subieron a una pequeña embarcación apenas habían avanzado un pequeño tramo cuando fueron sorprendidas por un huracán, el barquero dijo que debían regresar pero Coral se negó a bajar gritando que tenían que llegar a su casa, así que el barquero asustado por el mal tiempo y ver el peligro que se aproximaba salto al agua y regreso nadando a la orilla dejándolas a la deriva, cuando Coral se dió cuenta del verdadero peligro intento empujar a Atabey al mar sin lograr su objetivo, Atabey no entendió por qué su amiga hizo eso pero el viento arreció más fuerte e intentaron pero ya era demasiado tarde regresar pues los fuertes vientos y la lluvia intensa les impidieròn hacerlo, el agua enfurecida azotaba el pequeño barco y ellas de donde pudieròn se agarraban, Coral en su desesperación y llorando le confesó a Atabey lo que había pensado hacer con ella en el camino y era aventarla al mar para que desapareciera, y llorando intentó abrazarla pero al soltarse del barco salió disparada del barco directo al mar y Atabey no podía digerir lo que acababa de escuchar y lo que acababa de suceder, el barco dio una voltereta jalandola de un lado a otro provocando que se golpeara en la cabeza y dejándola desmayada. Después de un largo rato y ella inconsciente de pronto sintió que el agua caía en su rostro y despertó. El barco crujía y se movía en calma a lo lejos escuchaba un hermoso e hipnótico canto y al ir abriendo los ojos con calma entre el resplandor y blancura de la luna, distinguió una figura de una mujer enigmática de piel muy clara, que de tan blanca parecía que brillaba, y un cabello muy largo y hermoso que también brillaba cual espejo. Cuando por fin reaccionó sintió el rostro de la mujer pegado al suyo, y su largo cabello rosado sus manos, Atabey estaba paralizada sin poder pronunciar palabra, sintió un intenso frío recorrer su cuerpo, vio que la mujer era muy bella, excepto sus ojos que eran negros en su totalidad que daban miedo. La mujer le sonrió con cierta maldad y le dijo:

- Queria que corrieras con la misma suerte que la otra mujer que estaba contigo…ella tenia negro el corazón, pero tendre piedad de ti, eres muy joven, hermosa y veo tu corazón a través de tus ojos, no te hare nada, al menos…. por ahora. Pero escucha muy bien lo que te diré, si alguna vez cuentas lo que has visto a cualquier persona sea la persona que sea, yo me enterare ¡y vendré y te matare! No lo olvides nunca.

Atabey encogiéndose entre cerró los ojos cubriendo su cara con sus manos pero alcanzo a ver un poco que la mujer dio la vuelta y se sumergió en el agua, solo hasta ese momento alcanzó a ver una cola de pescado revolotear, pero no creía lo que había visto pensó que se lo había imaginado o que por cerrar los ojos no había visto bien y corrió a ver asomándose por todos lados pero la mujer desapareció misteriosamente por que el agua no se movió. Pensó que por el golpe había sido solo un sueño o su imaginación. Por fin amaneció y vio que el barco ya estaba en la orilla, bajo con la mirada agachada caminando como un fantasma, cruzaba con la gente que le saludaba como siempre con alegría pero ella no los escuchaba, llegó a su casa sus padres que habían estado angustiados por no saber de ella la recibieron contentos al ver que no le había pasado nada, le preguntaban pero ella no parecía no escuchar, hablaba solo les dijo que quería dormir y se fue a su cama.

Pasado un tiempo ella olvidó lo vivido y regresó a su vida normal, estaba viviendo en casa de los Duncan pero un día llegó el hijo de la familia al cual ella no había conocido pues él estudiaba fuera pero por fin llegó el día en que regresó a su casa. Desde el primer momento ambos sintieron algo especial el uno por el otro y después de pasar por varias situaciones de todo tipo se casaron, y al poco tiempo tuvieron una hermosa hija, muy hermosa de piel muy blanca. Atabey se sobresaltó al mirarla por primera vez y recordó lo que pasó aquel dìa en el mar, su esposo le preguntó qué le pasaba y ella le contestó:
- Es que recordé un día no hace mucho vi a la mujer del mar, era una mujer muy hermosa, tenía cabello largo y brillante como el sol y era muy blanca como la luna, pero al mismo tiempo daba miedo porque tenía unos ojos negros profundos y misteriosos. Jamás había visto a nadie igual te lo aseguro… hasta hoy, así como... nuestra hermosa hija, y no puede evitar acordarme de lo que viví esa noche, pero sabes creo que fue solo un sueño porque vi que tenía una enorme cola de pescado y eso no pudo haber pasado realmente o…¿si?

Cuando por fin se pudo levantar de la cama quiso dar un paseo ya que el día estaba soleado y tranquilo, tomo su bebe en brazos y se dirigió a la parte trasera de la casa que daba al mar, estando cerca en la orilla se sentó y de repente el sol fue tapado por las nubes y el viento empezó a azotar fuerte, intentó correr a la casa pero quedó petrificada al ver a la mujer que tiempo antes había visto en el mar y no pudo moverse ya , la cara de la mujer del mar estaba deformada de ira, le hablo con una voz tétrica,
- Te advertí que nunca debías hablar de lo que paso aquel dia y lo hiciste te dije que te mataría
- No por favor no lo hagas, mi hija es muy pequeña y me necesita, se quedará sola sin mi
-¡Te lo dije y lo cumplire pero no como te imaginas, será aún peor, por tu desobediencia te matare en vida!

Con un viento fuerte le arrancó a su hija de sus brazos y se la llevó, desapareciendo con ella en el mar, mientras Atabey corría y gritaba que se la devolviera.
FIN

Última modificación: 2025-06-07 15:23 (hora CDMX)